Aparte de la confusión con la entrada a la Garganta de Taroko (intentamos entrar dos veces, y solo a la tercera, 80 minutos después, lo logramos, lo que nos pareció una comunicación muy deficiente), tuvimos que hacer una visita muy rápida al museo en menos de 10 minutos, y luego volvimos y esperamos una hora. El resto del recorrido estuvo bien. El guía turístico fue bueno.