La comida es abundante, con gastronomía china, occidental y japonesa, de todos los países. Hay sushi, sashimi, langosta, cangrejo real y ostras ilimitadas, así como diferentes tipos de erizo de mar, lo cual es muy atractivo. Los postres también son excelentes; aunque no hay mucha variedad, la calidad es alta y no son demasiado dulces, especialmente el Tiramisú y el rollo de huevo de sésamo negro, que son deliciosos 👍🏻 y muy recomendables. El servicio es de alta calidad, el personal es amable y educado. Lo único es que el baño es un poco viejo, pero todo lo demás es excelente. ¡Digno de elogio 👍🏻!