Recomiendo encarecidamente este viaje. Aunque el trayecto en coche es un poco largo, ver la aldea de Shirakawa-go cubierta de nieve hace que uno olvide temporalmente el cansancio del viaje. La antigua calle Takayama tiene mucha comida deliciosa y muchos recuerdos para elegir. El itinerario está muy bien organizado, con una duración adecuada para cada atracción. La guía turística (Chia Chia) es amable y te recuerda y complementa la información turística por el camino, recomienda buenos restaurantes o aperitivos, lleva a los miembros del grupo a un lugar fijo, les recuerda la hora de subir al autobús y les permite visitar libremente. Es diferente a las visitas guiadas habituales, no es necesario ir y venir en grupo, el guía explica mientras acompaña al grupo. Esta forma es más relajada, libre y sin presión. Los miembros de este grupo también son estupendos, todo el mundo llega muy puntual a subir y bajar del autobús, el viaje no se retrasa en absoluto, un día perfecto.