Lo más impresionante de este lugar es que tiene un parque acuático y un parque terrestre al mismo tiempo, y ninguno de los dos está hecho a la ligera; ambos son realmente divertidos🤣. El único inconveniente es que hace muchísimo sol. En el parque acuático, lo que más me gusta es la piscina de olas artificiales, cuya parte más profunda supera los 180 centímetros. El tobogán de agua súper alto es aún más exagerado; al bajar, uno se marea directamente y el corazón casi se le sale volando😂. Resulta que el lugar más fresco y cómodo de todo el parque es la zona de la piscina infantil, lo cual es una contradicción muy divertida. Además, un recordatorio: quienes necesiten usar una taquilla, recuerden cambiar monedas primero, de lo contrario, al llegar al lugar, se sentirán un poco apurados. Pero lo que más me sorprendió y lo que más quiero elogiar esta vez es la "Cena Buffet Internacional". ¡Estaba increíblemente deliciosa, mejor que la comida que he probado en muchos restaurantes fuera! Incluso si alguien me pregunta cuál es la comida más deliciosa que he probado en Tailandia hasta ahora, respondería directamente: "El buffet del parque acuático". Especialmente la sopa Tom Yum Goong, me tomé tres tazones, no podía parar. La parte del parque terrestre también es excelente; las atracciones son lo suficientemente emocionantes y el tiempo de espera no es demasiado largo, por lo que un día entero de diversión es muy gratificante.