Llovió ese día, pero no afectó el itinerario ni la experiencia. Éramos un grupo de 10 personas: 8 extranjeros y 2 compatriotas de Hong Kong y Macao, en un minibús de 14 plazas con aire acondicionado. El guía y conductor, Yan Lei, fue muy responsable y atento. Pudo describir los lugares de interés en inglés sencillo y mandarín detallado, y también había grabaciones explicativas en el autobús. Nos guio a pie por varios lugares de interés. No solo preparó paraguas, sino también aperitivos y té. La entrada a la Pagoda y al Salón Dorado para orar cuesta 500 JPY cada una. El Kongobuji (1000 JPY) exhibe un jardín de rocas y pinturas murales interiores. Personalmente, sugiero dedicar más tiempo al Reihokan (1300 JPY), que exhibe artefactos y estatuas de Buda, y donde se pueden encontrar recuerdos de mandalas de mesa muy distintivos. Hay varios restaurantes cercanos que ofrecen cocina shojin, pero hay que prestar atención a la gestión del tiempo. Por la tarde, asistimos a una ceremonia de oración Goma dirigida por monjes, de participación gratuita. Se pueden escribir deseos en tablillas de madera para la oración (1000 JPY) y luego arrojarlas al fuego sagrado. El camino desde Okunoin hasta el mausoleo del Maestro Kobo Daishi está flanqueado por árboles antiguos y tumbas. Las personas propensas al mareo deben tener cuidado, ya que el viaje en coche incluye muchas carreteras de montaña con curvas cerradas.