¡La experiencia en las termas de Jiuzhize, en el Parque Nacional Taipingshan, es realmente maravillosa! La piscina pública con sus formaciones rocosas es muy característica y se integra perfectamente con el paisaje montañoso circundante, lo que hace que sumergirse en ella sea especialmente relajante. Además de bañarse, ¡lo más divertido es cocinar con las aguas termales! El maíz y los huevos cocidos en el agua termal de alta temperatura tienen una textura excelente, y los huevos termales con un poco de sal están deliciosos. Poder disfrutar de un buen baño y saborear la comida termal que uno mismo prepara, es realmente un viaje muy relajante y especial.