Los niños no querían irse de tanto jugar con las cucarachas. Al principio, jugaron en los botes chocones, luego vieron cabras, canguros (con un guía especializado), capibaras, tortugas gigantes y muchos otros animales. El lugar es muy grande y hay muchos sitios para lavarse las manos, lo cual es excelente. Además, los capibaras y las alpacas son adorables, ¡superaron mis expectativas! ¡Me gustaría volver la próxima vez!