Pamukkale realmente merece la pena visitarlo. Que haya agua en la piscina calcificada depende de la suerte. Por suerte, la vimos, pero no tuvimos tiempo suficiente para visitarla. El guía turístico nos llevó a comprar piedra de Sudán, que es realmente preciosa. Además, nos llevó a un lugar donde comprar marcas famosas. Tras examinarlas con atención, vi que estaban impresas muy borrosas o con la tipografía torcida, y dudo que fueran auténticas. El personal te atrapará en la tienda y es difícil encontrar la salida. Se recomienda no entrar. Por último, hay un coche para cinco personas que se puede recoger en Kusadasi, lo que resulta un viaje muy cómodo. En resumen, mientras no entres en la supuesta tienda de marcas famosas, todo lo demás está bien.