Pasamos un día memorable visitando el Templo del Cielo, la Plaza de Tiananmén y la Ciudad Prohibida. El recorrido se realiza casi íntegramente a pie, lo que permite sumergirse por completo en la atmósfera de estos lugares históricos, pero la verdadera diferencia la marcó nuestro guía, David.
David fue simplemente excepcional: habló prácticamente durante todo el trayecto, compartiendo con nosotros una cantidad increíble de información. Explicó cada lugar de forma meticulosa, precisa y apasionada, sin omitir ningún detalle histórico o cultural. Gracias a su competencia y disponibilidad, la visita no solo fue útil, sino increíblemente interesante y fluida.
Si buscan un guía preparado que sepa darle el máximo valor a su visita a Pekín, David es la persona adecuada. ¡Altamente recomendado!