¡La guía Kaori tiene un talento lingüístico excepcional! Puede hablar con fluidez coreano, chino y japonés, por lo que la comunicación no fue ningún problema. Cuando fuimos al parque, al lago y a Lawson, nos explicó de antemano qué era famoso y dónde estaba, lo que nos permitió disfrutar sin confusiones. También mencionó que para llegar al primer mirador del santuario había 80 escalones, y del primer al segundo mirador había 380 o 390 escalones. Como mi madre se había operado de la rodilla, nuestra familia no pudo visitarlo y decidimos ir a una cafetería. Ella aceptó amablemente y solo nos pidió que regresáramos a tiempo, así que disfrutamos de un momento de relajación en una cafetería con una hermosa vista del Monte Fuji antes de regresar. Aunque me entristece no haber podido ver el Monte Fuji desde el santuario, fue maravilloso poder pasar un tiempo relajado en familia. ¡Se lo recomiendo a todos! La ventaja de no tener problemas de comunicación es enorme. Además, abrió un chat de KakaoTalk, así que no tuvimos que instalar Line ni ninguna otra aplicación.