Una experiencia omakase absolutamente excepcional. La calidad del sushi fue extraordinaria, y cada plato estaba bellamente preparado e increíblemente delicioso. Los ingredientes eran frescos, perfectamente equilibrados y demostraban la notable habilidad del chef.
Lo que más nos impresionó fue la hospitalidad. Debido a un incidente inusual en el tren, llegamos casi una hora tarde a nuestra reserva. A pesar de esto, el personal nos recibió con amabilidad y nos aseguró que aún podríamos disfrutar de la experiencia completa. El chef incluso se quedó más tiempo para preparar y servir nuestra comida sin hacernos sentir apurados en absoluto.
El ambiente era elegante e íntimo, y el nivel de servicio fue realmente excepcional. Estamos extremadamente agradecidos por su comprensión y dedicación. Esta fue una de las mejores experiencias gastronómicas que hemos tenido, y la recomendamos encarecidamente a cualquiera que visite Tokio. ¡Cinco estrellas en cada categoría!