Como amante del fútbol y fanático del Real Madrid, casi todo me gustó, especialmente el museo de trofeos con una enorme cantidad de copas, los balones de oro y las estatuas de cera, los vestuarios de los jugadores del Real Madrid y las camisetas con autógrafos de los futbolistas. No me gustó que el buggy me llevara hasta la entrada, pero tuve que volver caminando, aunque no estaba lejos. Tampoco me gustó que el agua en el restaurante Hala Madrid costara 25 dirhams, aunque la misma agua en otra de sus cafeterías cuesta 10 dirhams. No entiendo ese aumento de precios. Y el hecho de que el wi-fi no funcione bien en toda la zona también es un inconveniente. Pero, en general, las impresiones son muy buenas y las emociones positivas. Reservamos las entradas a través de Klook, lo que resultó más barato que en las taquillas y a través del operador turístico.