El tiempo no acompañó durante nuestro tour, pero a pesar de ello, disfrutamos de la experiencia. El viaje desde Ubud fue bastante largo, de unas 3 horas. Llovía cuando llegamos al aparcamiento y no paramos durante toda la caminata. Puede ser frustrante para algunos visitantes, pero aun así lo disfrutamos e hicimos que nuestro viaje fuera inolvidable. Primero llegamos a las cascadas Fiji y luego a las cascadas Sekumpul. Debido al mal tiempo, la corriente era bastante fuerte, por lo que no tuvimos oportunidad de quedarnos mucho tiempo para nadar. Sin embargo, ambas cascadas eran hermosas e impresionantes. Nos encantaría volver, con suerte con mejor tiempo. Había saltos desde el acantilado, pero no lo hicimos por la fuerte corriente. Sin embargo, probamos el tobogán acuático, que disfrutamos muchísimo. Gracias a Dodi, nuestro guía turístico, tranquilo y divertido. En el camino también se encuentran las hermosas terrazas de arroz de Fiji. Después de la caminata, nos sirvieron un almuerzo sencillo pero delicioso preparado por una familia local de la zona. Después de las cascadas, fuimos a Wiwanda Agro para recoger fresas sin límite. Aparte de eso, nos sirvieron zumo de fresa recién hecho. Nos saltamos la Puerta de Handara porque estábamos muy cansados. En su lugar, fuimos a cenar a un warung local que nos recomendó nuestro amable conductor, Jhony. También hicimos algunas paradas cortas por el camino. De hecho, el norte de Bali es un lugar precioso. Sin duda, una visita obligada si viajas a Bali.