¡Altamente recomendado! Cuando llegué, el precio de la entrada era similar, pero al poder escanear el código y entrar sin hacer cola para comprar el boleto, decidí comprarlo. Después de recorrerlo, sentí que realmente valía la pena la visita. Pude conocer a Renoir y admirar muchas pinturas impresionistas. El Museo de Orsay es una antigua estación de tren convertida en museo, y además de pinturas, alberga muchas otras obras de arte. ¡Desde las ventanas, incluso se puede ver la orilla del río Sena!