Originalmente me había apuntado a un pequeño grupo de cantonés, pero ese día solo se inscribieron dos personas y aun así se pudo formar el grupo, lo cual fue una grata sorpresa. Disfrutar de la atención de un tour privado por un precio tan bajo fue absolutamente inmejorable. La guía, Agnes, fue muy profesional y dedicada, explicando todo con gran detalle, lo que nos permitió profundizar en nuestro conocimiento de los artefactos. Las 3 horas del tour pasaron volando, sin ningún momento aburrido. ¡Totalmente recomendable!