La ropa es bonita y la tela también es de buena calidad. La diseñadora me ayudó a recogerme el pelo en una trenza y luego me puso los accesorios para el cabello adecuados, además de elegir pendientes, un bolso, un abanico, una sombrilla de papel y otros accesorios. Fue como viajar a la época del Shanghái retro. ¡Esta experiencia realmente vale la pena, la recomiendo mucho a todos! 👍