Buen tour. No había mucha gente a bordo, bastante espacio libre. Hubo tres paradas, los instructores tiraban del flotador alrededor de los corales de forma muy buena, pudimos ver todo el mundo submarino. La comida a bordo es escasa, es mejor llevarse algo del hotel. El buceo es excelente, lo único es que piden mucho por las fotos. Es imprescindible regatear y bajar el precio al menos a la mitad, e incluso se puede conseguir una rebaja de hasta tres veces si se insiste. En general, lo recomiendo mucho. Un guía privado pide por lo mismo desde 60 dólares, y aquí el precio es muy bueno.