Una excursión excepcional, disfruté mucho de las áreas panorámicas que visitamos. Si tuviera que quejarme de algo, sería que el Palacio Imperial no está abierto al público, así que solo pudimos verlo desde fuera. Parecía que estábamos en un aparcamiento. Pero aparte de eso, el guía turístico era increíblemente conocedor y muy hablador. Apreciamos su humor. Hizo que el viaje fuera mucho más divertido.