La compra de entradas es cómoda, se pueden usar al instante. El parque no es muy grande, pero los edificios son espectaculares y exquisitos. En el patio hay muchas esculturas para fotografiar, y la vegetación está muy bien cuidada. Además, hay mascotas adorables con las que se puede interactuar, lo que lo hace ideal para que adultos y niños disfruten de un café y un tentempié durante el fin de semana.