Hikaru, nuestro guía, que nos explicó todo en chino, inglés y japonés, fue muy divertido, jajaja. Nos tomó fotos junto al árbol de Navidad y, como era de esperar, lo hizo muy bien. Dormí casi todo el trayecto, pero las vistas nevadas que veía de vez en cuando eran preciosas. Como soy estudiante, no participé en la excursión en moto de nieve (la tarifa era de 20.000 yenes 🥲), pero en su lugar pude ver caballos y beber leche Jersey, lo cual fue genial ☺️. Además, compré y comí un boniato asado que vendían en la cascada Shirohige; era grande, pegajoso y delicioso, ¡así que lo recomiendo! Pude visitar todos los lugares y tomar muchas fotos, ¡estoy muy satisfecho!