¡El tour de medio día de Gaudí fue lo más destacado de mi viaje a Barcelona! Comenzando con las fachadas únicas de la Casa Batlló y la Casa Milà, la fuente del lagarto y los bancos de trencadís del Parque Güell, que parecían sacados de un cuento de hadas, fueron realmente impresionantes. Especialmente la Sagrada Familia, la última parada, era la magnificencia en sí misma, y el espectáculo de luces que se derramaba me dio una emoción inolvidable. Gracias a la profunda narración de nuestro guía, fue una media jornada muy enriquecedora, donde 'cuanto más sabes, más ves'. También fue la mejor opción en términos de energía, ya que pude aprovechar la tarde con tranquilidad. ¡Lo recomiendo encarecidamente como una visita obligada en Barcelona!