Toda la experiencia está cuidadosamente organizada, desde la recogida y el regreso al hotel, hasta la guía que nos enseñó pacientemente a hacer kayak por primera vez mientras compartía sus conocimientos sobre el Kilim Geoforest. La cena preparada fue deliciosa y encantadora. ¡Lo recomiendo al 100% a los amantes de la naturaleza y del kayak!