La tienda no es muy grande, pero la decoración es muy bonita y el control de aforo es excelente. No hay demasiada gente al mismo tiempo, lo que permite suficiente espacio para pasear. Cuando la visites, recuerda elegir y pedir el pan primero, luego, después de ver los demás productos, pagas todo junto y finalmente recoges el pan. ¡Así el proceso será muy fluido!