La obtención de los billetes y los comprobantes del tour fue muy sencilla. El personal de la estación nos indicó el andén B para esperar al guía que nos acompañaría al autobús. El autobús de dos pisos nos permitió disfrutar de mejores vistas durante el viaje desde el piso superior. La primera parada fue en Afsluitdijk, donde hicimos una breve parada de 30 minutos para conocer la técnica de ingeniería de los diques holandeses que separan el mar de la tierra, manteniendo el equilibrio. La segunda parada fue en Giethoorn, donde primero dimos un paseo en barco tradicional de 1 hora, seguido de 2,5 horas de tiempo libre, lo cual fue muy generoso. Paseamos por los pequeños puentes, los arroyos y las casas. En general, la experiencia fue muy satisfactoria y la recomiendo a aquellos que no quieran ir por su cuenta y quieran pasar más tiempo en Giethoorn.