Puede que siempre sea un país en desarrollo, y puede que el guía turístico no pueda contarte muchos detalles, pero el transporte de punto a punto básicamente te lleva a todos los lugares a los que quieres ir. El itinerario es compacto pero no apresurado, y vale la pena seguirlo durante un día. En la zona de espera del ascensor del edificio del mirador, hay una pequeña tienda. Recomiendo encarecidamente el chocolate de la foto, ¡es más barato y más sabroso que comprarlo en el aeropuerto! Fuimos a comer antes del último destino, la mezquita, así que teníamos bastante hambre, así que recomiendo llevar algunos bocadillos. Se pueden llevar camisetas de manga corta al palacio, pero es imprescindible llevar pantalones largos. Para entrar en la mezquita hay que llevar camisa y pantalones largos, pero se puede pedir prestada una túnica negra, el guía te ayudará a pedirla prestada. Si necesitas ir al baño en el recinto, las mujeres deben hacer cola un poco antes, no sé por qué la mayoría de los baños de mujeres tienen muy pocas cabinas. Además, la cola delante del palacio es básicamente una exposición al sol, es mejor llevar una bufanda para envolverse. El palacio saca agua a intervalos regulares para distribuirla, recuerda coger una botella para no sufrir una insolación.