Tuvimos mucha suerte de que todos los cerditos corrieran a nuestros regazos. Recibimos muchos mimos. El personal supervisó muy bien la sesión, ya que algunos cerditos se pusieron a la defensiva, pero el personal los recogió, los abrazó y les habló con afecto. Fuimos la primera sesión del día. Habíamos reservado una sesión de 55 minutos, pero tuvimos suficiente después de 25 minutos. Los cerdos eran bastante pesados en nuestros regazos y no podíamos movernos mucho sin molestarlos a todos. 😅 Imagino que podría ser diferente si los cerdos no corrieran a tu regazo como otros participantes que estaban allí en la sala con nosotros. En general, una buena experiencia. Yo no lo llamaría un 'café' como tal, solo una oportunidad para abrazar e interactuar con los mini cerdos.