¡Mi familia y yo lo pasamos absolutamente genial! Nuestra guía de habla inglesa, "Momo", hizo la experiencia aún mejor. Estaba muy bien preparada e hizo que la experiencia fuera eficiente (por ejemplo, con concursos y datos históricos) mientras viajábamos del café de gatos al templo. El café de gatos era bastante genial y está pensado para niños. Sé que es "más barato", pero como turista, creo que es más beneficioso aprender sobre la historia y la cultura, especialmente en el templo de gatos, que simplemente acariciar gatos y pasear por un templo. Lo recomiendo encarecidamente, especialmente para familias con niños en edad escolar primaria.