¡La experiencia general superó las expectativas! El ambiente tiene un toque muy tailandés, desde la iluminación y las fragancias hasta la música suave, todo te hace sentir muy relajado, creando una atmósfera perfecta. Lo más importante es que el servicio también es muy atento, desde la recepción hasta la despedida, el personal es amable en todo momento. La masajista aplica la presión con gran precisión y siempre pregunta si te sientes cómodo. Tanto el ambiente como el servicio son excelentes, vale la pena volver.