Aunque el itinerario es temprano, el conductor conduce de manera muy estable, por lo que se puede dormir en el coche. La hora de llegada es anterior a la de los autobuses turísticos normales, por lo que no hay que hacer cola para el autobús de enlace y se puede visitar el monasterio con tranquilidad. Sin embargo, la probabilidad de obtener buenas fotos depende en gran medida del clima y la suerte, por lo que es aconsejable consultar primero las condiciones meteorológicas locales. Antes de llegar, el conductor informará detalladamente sobre las precauciones y las recomendaciones de viaje, para que podamos evitar bien las horas punta y encontrar eficazmente y con rapidez la estación del autobús de enlace.