Fue un viaje muy cercano a la naturaleza, y la experiencia en general me encantó. Además, si se visita Takachiho en otoño, con los arces de color naranja y rojo 🍁, debe ser precioso. También añadimos el tren turístico, ¡y el paisaje era realmente hermoso! Lo único que nos dejó un poco insatisfechos fue que tuvimos muy poco tiempo al final en Kusasenri, porque también es un lugar ideal para hacer fotos y contemplar las vastas praderas. La comida también estaba deliciosa y el guía nos explicó detalladamente las historias del itinerario, lo que nos ayudó a entenderlo mejor. ¡Definitivamente recomendaré este viaje a mis amigos!