Una experiencia genial, ¡era la primera vez que hacía submarinismo con bombona! Al principio estaba un poco preocupado, pero gracias a la esmerada formación y atención del instructor, no hubo ningún problema, ¡fue muy divertido! Cerca del punto de encuentro hay un aparcamiento gratuito, lo cual facilita el aparcamiento. El personal de recepción habla inglés y mandarín, por lo que la comunicación no es un problema. No es necesario llevar cámara acuática, se puede alquilar una, la cámara con la tarjeta SD cuesta 3000 yenes por sesión. Te ayudan a hacer fotos y vídeos durante todo el recorrido, y te dan la tarjeta SD después de la actividad. En el agua, el instructor te guía durante toda la inmersión, es muy profesional. ¡¡¡Si tengo la oportunidad, volveré a repetir!!!