Paseamos en un GTR rojo de Liberty Walk y visitamos varios lugares, como Autobacs, Daikoku PA y la zona alrededor de la Torre de Tokio. Nuestro guía, Alexander, fue muy atento y divertido, y nos hizo un montón de fotos geniales. Siempre que teníamos preguntas, él estaba ahí con una respuesta. Creo que es un guía increíble. En general, esta excursión merece totalmente la pena. Si te encantan los coches pero no tienes uno en Tokio, ¡te recomiendo encarecidamente que te apuntes a esta excursión!