Kazajistán, el noveno país más grande del mundo, es el corazón económico de Asia Central y un destino que sorprende por su equilibrio entre vanguardia y tradición. Con un legado forjado por culturas nómadas y un crecimiento imparable desde su independencia en 1991, el país invita a descubrir sus contrastes únicos. En la capital, Astana, la arquitectura futurista de la Torre Baiterek domina el horizonte, mientras que Almaty, la antigua capital, cautiva con sus avenidas arboladas, iglesias históricas y la cercanía inmediata a las imponentes montañas Tian Shan.
Para quienes buscan aventura, el Cañón de Charyn, los lagos cristalinos de Kolsai y el histórico Mausoleo de Khoja Ahmed Yasawi (UNESCO) ofrecen paisajes y cultura sin igual. Desde el senderismo de alta montaña y estaciones de esquí de primer nivel hasta vibrantes bazares, Kazajistán garantiza experiencias diversas durante todo el año. Almaty es, sin duda, el punto de partida perfecto para explorar los tesoros naturales más espectaculares de esta joya de Asia Central.