Este es un recorrido turístico que vale mucho la pena visitar. La colección del museo de arte es rica, el personal de servicio es muy amable, el personal de la entrada ayuda activamente a los visitantes que llevan equipaje e indica la ubicación para dejar las pertenencias. El edificio en sí es muy característico y se integra muy bien con el paisaje natural circundante, y el flujo de movimiento del espacio de exhibición interior está bien organizado. Lo único que podría mejorarse es que la disposición de las obras es demasiado apretada. Sería mejor si pudiera dispersarse un poco más para que la vista pareciera más relajada.