La furgoneta llegó puntual a nuestro hotel para recogernos. Nos dieron algo para picar y bebidas antes del paseo en barco. Nuestro guía, Bobby, nos explicó el itinerario antes de partir. Es muy divertido y nos explicó los lugares de forma fantástica. Mientras navegábamos en canoa por la isla Hong, Adam, nuestro remero, también nos explicó la zona con gran amabilidad y nos ayudó a sacar fotos preciosas. Hizo un trabajo excelente, navegando con suavidad y sin sobresaltos, a pesar de lo rocosa que era la isla. Incluso me dejó remar hasta el final, a petición mía. Visitamos muchos lugares encantadores. Nuestra última parada fue la playa de Panya. Tuvimos allí aproximadamente una hora y media para hacer las actividades que nos gustaban. Podíamos hacer moto acuática, parasailing, nadar, etc. Debo decir que los guías fueron muy profesionales. ¡Mi familia y yo nos divertimos muchísimo! No hubo ni un momento aburrido durante el recorrido. ¡Lo recomiendo al 100%! Nota: Tuvimos una hora para comer. La comida estuvo bastante bien.