El tour al atardecer de las Siete Islas vale absolutamente la pena. Las islas son increíblemente hermosas, y ver el atardecer en medio del agua fue fácilmente una de las experiencias más mágicas del viaje, sin duda el atardecer más hermoso que he visto en mi vida.
Todo lo demás estaba muy bien organizado. Se proporcionaron chalecos salvavidas y máscaras de esnórquel, y la experiencia general se sintió fluida y segura. Las vistas, el ambiente y el horario del atardecer fueron planeados a la perfección.
El único inconveniente fue la comida del buffet, que podría haber sido mucho mejor y se sintió decepcionante en comparación con el resto de la experiencia. Dicho esto, aparte de la comida, todo lo demás fue perfecto.
En general, es un tour imprescindible solo por el paisaje y el atardecer, y aún así lo recomendaría encarecidamente.