Fue un crucero genial y los empleados a bordo fueron muy amables. Me encantó el comentario del guía turístico y, en general, fue una excelente manera de ver la ciudad desde la comodidad de tu asiento dentro de la cabina. También puedes salir a la cubierta para tomar fotos, ya que dentro las ventanas suelen tener manchas. Ten en cuenta que, como es invierno, hace mucho frío y viento debido a la velocidad del crucero. Así que no planees quedarte en la cubierta todo el tiempo, simplemente toma tus fotos, vuelve a entrar para calentarte y vuelve a salir en el próximo punto de referencia.