¡Este tour es muy recomendable para los amantes de los elefantes, ya que permite observarlos de cerca! El tour consistió en una breve charla sobre elefantes, limado de uñas de las patas delanteras, alimentación, fotos conmemorativas con los elefantes, paseo hasta el río y baño en el río. En el tour en el que participé, la mayoría eran occidentales y yo era el único asiático. Participé solo, pero el personal me ayudó mucho tomándome muchas fotos con los elefantes. Todo el personal fue amable y su inglés era fácil de entender.
Las instalaciones cuentan con pequeños casilleros con llave para guardar objetos de valor y equipaje. No es necesario llevar una prenda roja para ponerse encima, pantalones con bolsillos, sombrero ni sandalias, ya que te los prestan allí. Los elefantes a veces rocían agua repentinamente, por lo que es recomendable tener el móvil en una funda impermeable. Es imprescindible llevar repelente de insectos, ya que se camina por el bosque.
Para comer, nos sirvieron Pad Thai (delicioso, pero bastante abundante), zumo de coco y una botella de agua mineral.
El río da la impresión de estar sucio, ¡pero recomiendo aprovechar la oportunidad y entrar para ayudar a lavar a los elefantes! Las instalaciones cuentan con una ducha sencilla, así que, si te preocupa, puedes ducharte a la vuelta. Si vas a usar la ducha, quizás sea mejor que lleves una toalla.
Para el transporte, utilicé Grab para ir y volver de la ciudad. Como las instalaciones están alejadas de la ciudad, fue difícil conseguir un coche de vuelta y tuve que esperar unos 15 minutos.
Lo único que lamenté fue que no se anunciara cómo comprar las fotos que había hecho el personal... Pero, en general, fue una experiencia divertida y un recuerdo maravilloso de Chiang Mai.