Reservé un tour privado en Jeju con mi mejor amigo y genuinamente pasamos el mejor momento. Visitamos dos hermosas cascadas, exploramos las granjas de mandarinas e incluso paramos en un encantador lugar de elaboración de té. También dimos un paseo en yate muy divertido que hizo que el día se sintiera aún más especial.
Angelo, nuestro guía, fue maravilloso en todo momento. Nos recogió en nuestro hotel y nos dejó de vuelta, planeó todo en torno a lo que queríamos ver, mantuvo un ritmo cómodo y tomó algunas de nuestras mejores fotos del viaje. Hizo que todo el día se sintiera fácil y relajado.
También nos llevó a uno de los mejores restaurantes indios y a dos hermosos cafés, lo cual fue muy considerado de su parte. Toda la experiencia se sintió cálida, personal y memorable. Recomendaría encarecidamente este tour a cualquiera que visite Jeju.