Andy fue un guía turístico amable y accesible que hizo que el viaje fuera agradable de principio a fin. Nos llevó a varios lugares hermosos, incluyendo el Parque Natural Hueree, la Cascada Cheonjiyeon, el Sendero Eorimok, el Acantilado Daepo Jusangjeolli y, por último, el Museo del Té Osulloc.
También nos llevó a un restaurante tradicional para probar el auténtico Sundubu-jjigae (sopa de tofu). Era un lugar donde se veía principalmente a coreanos locales disfrutando de sus comidas, con apenas turistas, lo que hizo que la experiencia se sintiera aún más auténtica.
En general, Andy fue atento y se aseguró de que estuviéramos cómodos durante todo el recorrido.