Un buen operador turístico, muy atentos. Al principio nos llevaron a una granja de perlas. Por cierto, en comparación con las joyerías de la ciudad, allí el precio pareció más bajo. Y si de repente se les ocurre, les recomiendo regatear muy bien y bajar el precio. Luego los llevarán a dos balsas flotantes donde pueden ver peces, en una se paga, en la otra el esnórquel es gratuito, en la tercera hay fotos y videos, y hay lugares geniales para una sesión de fotos independiente. Pero el guía no nos contó sobre estos puntos, los encontramos nosotros mismos mientras esperábamos las sesiones de fotos de los demás. La cuarta isla es la más interesante, con un parque acuático genial, pero no hubo tiempo suficiente para nadar. Exactamente a las 16.00 hay que correr al teleférico para llegar sin grandes colas. Recomiendo el tour.