Hace 16 años, en mi primer viaje a Phuket, tuve que renunciar a visitar las Islas Phi Phi debido al mal tiempo. Esta vez, finalmente pude ir. La vista espectacular de las Islas Phi Phi que se extendía ante mis ojos era de una belleza inimaginable, simplemente abrumadora. También me impresionó mucho la amabilidad de todo el personal. Su atención a cada pasajero fue excelente, desde la asistencia al subir y bajar del barco, el apoyo para hacer snorkel a quienes no sabían nadar, hasta la toma de fotos conmemorativas; en todo momento, el servicio fue impecable. Gracias a ellos, tuve un día inolvidable y lleno de los mejores recuerdos.