El servicio y el ambiente son realmente buenos, ¡y la experiencia es fantástica! Al entrar al restaurante, el ambiente espacioso y acogedor, junto con la exquisita decoración, te hace sentir muy cómodo. La comida es rica y variada, abarcando cocina china, occidental y japonesa. También hay barbacoa, platos cocinados y sashimi disponibles. Recomiendo ampliamente sus mariscos al vapor; el camarón mantis es dulce y delicioso, y la carne firme. La sección de postres también es excelente: los pastelitos son exquisitos y deliciosos, y el helado de vainilla tiene un rico sabor a leche. La comida cocinada y la japonesa tienen un sabor regular, pero en general, ¡vale la pena probarlo!