¡La excursión me encantó! Jasmine contó muchas historias interesantes sobre la cultura de las geishas y las tradiciones del barrio, desde cómo es el aprendizaje de una maiko. Mostró cómo es una casa de té donde trabajan las geishas. Es especialmente agradable que la excursión se desarrollara a un ritmo pausado: hubo tiempo para hacer fotos, hacer preguntas y simplemente disfrutar del ambiente.
El momento más emocionante fue la aparición casual de una verdadera maiko, que se dirigía a o volvía de una reunión. El guía ayudó a observar de forma correcta y respetuosa, sin molestarla, lo que añadió una sensación de autenticidad y respeto por las tradiciones.
La excursión duró unas tres horas, pero el tiempo pasó volando. El guía fue muy atento y hablaba un inglés comprensible.