Todo el proceso, desde que lo recogimos en nuestro hotel hasta Cultural Village, Safari Park y finalmente de regreso a nuestro hotel, fue relativamente sencillo. Excepto que había una barrera del idioma, intentamos hablarles en un inglés muy simple, pero no parecían entendernos. No sabíamos que el boleto de entrada a la Villa Cultural estaba incluido y el personal quería que pagáramos para entrar. Pero de alguna manera, el organizador me contactó al día siguiente que estaba incluido y me hicieron un reembolso. Además, estábamos bastante perdidos en la Aldea Cultural porque no sabíamos qué era gratuito y qué no. Pero tengo que decir que el pueblo era muy tranquilo y relajante. Aparte de eso, el recorrido valió la pena considerablemente. ¡La mejor parte fue la experiencia de cerca con los animales!