¡Nuestra experiencia de karting en Ginza fue un sueño hecho realidad! Conducir por las calles de Tokio con disfraces divertidos, rodeados de las luces de la ciudad, fue una aventura única e inolvidable. El personal fue muy amable, complaciente y se aseguró de que todo estuviera seguro y bien organizado. Nos sentimos como niños otra vez, riendo durante todo el recorrido mientras disfrutábamos de las impresionantes vistas de Tokio. ¡Recomiendo encarecidamente esta experiencia, es algo que hay que probar cuando se visita Japón!