Fue un viaje encantador y precioso, especialmente con Roberto. Su entusiasmo y positividad fueron realmente contagiosos. Era como un rayo de sol. Visitamos lugares como Amalfi y Positano sin ningún problema, lo que hizo que la experiencia fuera muy agradable. Lo único que quizás no me gustó tanto fue el tráfico, algo que realmente no se puede predecir ni evitar. Esto consumió mucho de nuestro tiempo, dejándonos menos tiempo en los lugares que visitamos. Sin embargo, en general, fue una experiencia maravillosa y no se la deberían perder.