Participé en un tour a Jiufen y Shifen, lugares que siempre había querido visitar.
En Shifen, que fue nuestra primera parada, lanzamos al cielo linternas con nuestros deseos escritos. Mientras observaba cómo las linternas ascendían lentamente, me conmoví tanto que pensé: "No quiero olvidar este momento". El paisaje único con tiendas alineadas justo al lado de las vías del tren también parecía sacado de una película, una experiencia que nunca podría tener en Japón.
En Jiufen, fuimos a la casa de té que se dice que fue el modelo de "El viaje de Chihiro". Aunque era opcional, me alegro mucho de haber participado. La conversación con los demás miembros del tour alrededor del té fue animada, y la vista nocturna desde el último piso era de una belleza impresionante.
Finalmente, me hicieron caligrafía de flores en un puesto al aire libre, completando así mi propio recuerdo único.
Fue un día mágico y conmovedor. ¡Un tour inolvidable en el que pude sentir plenamente el encanto de Taiwán!