Shirakawago era absolutamente hermoso, especialmente con el pueblo cubierto de nieve. La iluminación Hida no Gassho fue igualmente impresionante y mágica.
El viaje en sí fue bastante largo, tardando unas 4 horas en cada sentido, con pausas para ir al baño a lo largo de la ruta. Se dio tiempo suficiente en cada lugar para explorar.
La cena fue shabu-shabu de ternera. La estancia en el hotel fue agradable y cómoda, y tener habitaciones privadas con aguas termales fue una gran ventaja.
El recorrido se realizó íntegramente en japonés. Éramos la única familia de habla inglesa, y aunque se indicó soporte de audio durante la reserva, no se proporcionó. Como resultado, no pudimos entender completamente las explicaciones durante el recorrido. El guía intentó comunicar información esencial con claridad, por ejemplo, los horarios de las reuniones.
En general, el recorrido no fue demasiado apresurado y nos permitió disfrutar del paisaje a un ritmo cómodo. A pesar de la limitación del idioma, fue una experiencia memorable, especialmente para aquellos que aprecian las vistas panorámicas y los paisajes invernales.