Lo pasamos de maravilla alimentando a los amigables ciervos en el Parque de Nara, seguido de una visita serena al templo (se requiere un boleto aparte). El paseo por el Bosque de Bambú en Arashiyama fue especialmente relajante gracias al clima fresco. Nuestra guía turística, Joanna, fue excepcional: compartió información histórica detallada e hizo que la experiencia fuera realmente enriquecedora.
Después del recorrido por el Bosque de Bambú, nos dieron tiempo libre para explorar por nuestra cuenta. Desafortunadamente, leí mal nuestro boleto de regreso del tren de Sagano y perdí el autobús programado de regreso. A pesar del horario estricto, Joanna amablemente se quedó atrás, vigiló nuestro equipaje e incluso nos ayudó a conseguir boletos para la estación de Kioto. Su apoyo significó mucho para nosotros. Gracias, Joanna, ¡apreciamos profundamente tu ayuda!